Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Gutierrez-Najera

"La mañana de san Juan", de Manuel Gutiérrez Nájera

Imagen
A Gonzalo Esteva y Cuevas     Manuel Gutiérrez Nájera (1859-1895). P ocas mañanas hay tan alegres, tan frescas, tan azules, como esta mañana de san Juan. El cielo está muy limpio, «como si los ángeles lo hubieran lavado por la mañana»; llovió anoche, y todavía cuelgan de las ramas brazaletes de rocío que se evaporan luego que el sol brilla, como los sueños luego que amanece; los insectos se ahogan en las gotas de agua que resbalan por las hojas, y se aspira con regocijo ese olor delicioso de tierra húmeda, que sólo puede compararse con el olor de los cabellos negros, con el olor de la epidermis blanca y el olor de las páginas recién impresas. También la naturaleza sale de la alberca con el cabello suelto y la garganta descubierta; los pájaros se emborrachan con el agua, cantan mucho, y los niños del pueblo hunden su cara en la gran palangana de metal. ¡Oh mañanita de san Juan, la de camisa limpia y jabones perfumados, yo quisiera mirarte lejos de estos calderos en que hi...

El Duque Job (22 de diciembre de 1859 - 3 de febrero de 1895)

Imagen
Manuel Demetrio Francisco de Paula de la Santísima Trinidad Guadalupe Ignacio Antonio Miguel Joaquín Gutiérrez Nájera El sábado 3 de febrero, Carlos Díaz Duffo subió las escaleras adornadas con azaleas de su casa en la calle de Sepulcros de Santo Domingo. En una esquina de su cámada, la señora Nájera, la madre de Manuel, arreglaba la bujía que iluminaba el cuarto. Las hemorragias habían empezado. Sentado en la cama, pálido, le dijo a Díaz Duffo: –Voy de salida, Carlos. -Alíviate, Manuel, te estamos esperando. Más tarde Luis G. Urbina hizo el mismo recorrido por la casa. El Duque hablaba con dificultad. Cuando Urbina entró a la cámara lo encontró improvisando un discurso sobre los periodistas que debía presentar como nuevo presidente de la Prensa Asociada. A las tres de la tarde llegó Amado Nervo. Subió las mismas escaleras floreadas y acompañó al muerto toda la tarde. Toda la prensa, sin excepción, dedicó sus primeras páginas a Gutiérrez Nájera. Llovieron obitua...